Manta ponderada infantil con funda
Interior de la manta con peso para niños
Todas las mantas con peso vienen con una funda extraíble y lavable a máquina. Minky suave en un lado para una calidez acogedora, algodón transpirable en el reverso para regular la temperatura. Los lazos internos mantienen todo bien sujeto, sin desplazamientos ni amontonamientos. La manta interior cuenta con microesferas de vidrio premium (0.8-1mm) en un diseño de bolsillos de cuadrícula para un peso uniformemente distribuido y casi silencioso.
¿Por qué una manta con peso para tu hijo?
Una manta con peso para tu hijo transforma las noches inquietas en un sueño reparador. La presión suave y distribuida de manera uniforme imita la sensación de un abrazo cálido, ayudando a los niños a sentirse seguros y relajados.
Esta presión profunda calma de forma natural el sistema nervioso, favoreciendo la liberación de serotonina y melatonina mientras reduce las hormonas del estrés. ¿El resultado? Tu hijo se duerme más rápido, permanece dormido por más tiempo y se despierta renovado. Los padres de niños con dificultades para dormir, sensibilidades sensoriales, TDAH o ansiedad son quienes reportan las mejoras más notables.
Elegir el peso adecuado
Elige una manta que pese aproximadamente el 10% del peso corporal de tu hijo. En caso de duda, elige una más ligera: tu hijo siempre debe poder moverse libremente y quitarse la manta por sí solo. La manta de 2 kg (100×150 cm) es ideal para niños que pesen 15-25 kg, normalmente de 3 a 6 años. La manta de 3 kg (120×180 cm) es adecuada para niños que pesen 25-35 kg, de 6 a 10 años. La manta de 4 kg (120×180 cm) funciona bien para niños que pesen 35-45 kg, de 10 a 14 años. La manta de 5 kg (150×200 cm) está diseñada para adolescentes que pesen 45-55 kg.
Club del sueño 5 estrellas
Sí, para niños de 3 años en adelante que puedan mover la manta por sí solos. La manta debe cubrir solo el cuerpo, nunca la cabeza ni la cara. Todos nuestros materiales cuentan con certificación OEKO-TEX y han sido probados para detectar sustancias nocivas. Consulte a su pediatra si su hijo tiene alguna afección médica.
Muchos padres informan mejoras significativas. La estimulación por presión profunda tiene un efecto calmante en el sistema nervioso, ayudando a los niños con TDAH, autismo o sensibilidades sensoriales a sentirse más regulados. Esto puede mejorar tanto la calidad del sueño como la concentración durante el día.
Nuestras mantas utilizan algodón transpirable y microesferas de vidrio que no retienen el calor como los pellets de plástico. Para quienes duermen con más calor, úsela sin la funda o durante los meses más frescos.
La funda extraíble se puede lavar a máquina con agua fría. La manta interior puede limpiarse por zonas o lavarse en una máquina de gran capacidad en un ciclo suave con agua fría cuando sea necesario. Secar en secadora a baja temperatura.